Mejoras en tu Motor de Reservas
Alineá el diseño del motor con la identidad de tu hotel desde el editor, probá opciones y revisá el resultado antes de publicarlo.
Cuando el huésped pasa de la web del hotel al Motor de Reservas, un diseño que no coincide con la marca puede hacer que la experiencia se sienta poco pareja. Ajustar colores, botones y textos por separado también lleva tiempo, sobre todo si hay que pedir cada cambio de manera individual. Ahora podés trabajar esos elementos desde el editor del motor con el Modo Agente: describís lo que necesitás en el chat y podés tomar como referencia una web o una captura.
¿Qué conviene definir antes de empezar?
Antes de abrir el chat, pensá qué identidad querés conservar en el proceso. Podés tener a mano la web del hotel o una captura que represente el estilo buscado, y decidir qué debería reconocer el huésped al llegar al motor: los colores principales, el tono de los textos, el tipo de botones y una apariencia clara u oscura. No hace falta preparar instrucciones técnicas; sí ayuda explicar qué elementos son importantes para tu marca y cuáles querés cambiar.
Por ejemplo, podés pedir que el motor se parezca a la web de tu hotel, que respete sus colores y tipografías y que mantenga un buscador fácil de identificar. Si hay algo que no querés modificar, aclaralo en el pedido. Así orientás el resultado sin tener que definir cada detalle visual por separado.
¿Dónde se hacen los cambios?
La mejora está disponible en el editor del Motor de Reservas. Desde ahí, usá el Modo Agente y escribí en el chat qué querés adaptar. También podés darle una web o una captura como referencia para que copie su diseño. El Modo Agente puede trabajar sobre colores, tipografías, botones, buscador, esquinas, modo claro u oscuro, listado de habitaciones, temas y textos.
Podés reunir varios pedidos en una misma indicación, en vez de avanzar elemento por elemento. Por ejemplo: pedí que tome como referencia la página del hotel, aplique su estilo al buscador y a los botones, y ajuste los textos para que mantengan el tono de comunicación del establecimiento. Después, revisá el resultado; si algo no representa bien a tu hotel, podés pedir una alternativa desde el chat.
¿Qué tenés que revisar en la vista previa?
Antes de publicar, mirá el motor como lo vería un huésped. Comprobá que los colores y las tipografías se lean con claridad, que los botones se distingan, que el buscador sea fácil de ubicar y que el listado de habitaciones conserve una presentación ordenada. Revisá también los textos: tienen que ser claros para quien está buscando disponibilidad, no solo coincidir con el tono de la marca.
La vista previa te permite probar alternativas y revisarlas antes de publicar. Si una combinación de colores dificulta la lectura, el editor te avisa. Tomá esa advertencia como una señal para ajustar el contraste y volver a comprobar el resultado. Que el diseño se vea parecido a la web es importante, pero también lo es que el huésped pueda entender la información y avanzar con comodidad.
¿Qué pasa si todavía no publicás los cambios?
Podés revisar las opciones antes de decidir si las publicás. Aprovechá ese paso para validar el diseño con otra persona del equipo y confirmar que la marca se vea consistente en los elementos principales. Si necesitás cambiar algo, volvé al chat, pedí el ajuste y comprobalo de nuevo en la vista previa.
Si no necesitás adaptar el diseño ahora, no hace falta hacer cambios: podés seguir usando la configuración actual del motor. La mejora sirve para evitar ajustes manuales cuando querés alinear su apariencia con la identidad del hotel. Cuando lo hagas, prepará una referencia, explicá qué querés conservar y qué querés modificar, y revisá la experiencia antes de publicar.




