La Argentina atraviesa un nuevo escenario para la inversión turística. Durante el Tourism Investors' Day, organizado por la Secretaría de Turismo y Ambiente en Madrid, se presentaron múltiples proyectos hoteleros y turísticos a lo largo del país, reflejando un renovado interés por el desarrollo del sector.
En la apertura del encuentro, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, destacó la recuperación de condiciones clave para atraer inversiones: certidumbre jurídica, estabilidad económica y un contexto de mayor seguridad, factores que vuelven a posicionar al país como un destino atractivo para el capital turístico.
Los proyectos presentados abarcan distintas regiones y tipologías de alojamiento: hoteles 3, 4 y 5 estrellas, desarrollos boutique, propuestas de enoturismo, turismo de bienestar, resorts de naturaleza y complejos orientados al turismo corporativo y de eventos.
Desde desarrollos en la Selva Iryapú, cerca del Parque Nacional Iguazú, hasta proyectos de alta gama en Mendoza, la Patagonia, el Litoral y la Costa Atlántica, el denominador común es claro: la hotelería vuelve a ser un eje estratégico de inversión.
Muchos de estos proyectos combinan alojamiento con experiencias gastronómicas, spas, centros de bienestar, espacios para eventos y propuestas sustentables, alineadas con las nuevas demandas del viajero.
Si bien el crecimiento de la inversión es una señal positiva, también plantea un desafío central: cómo gestionar de forma eficiente alojamientos cada vez más complejos desde el primer día.
En este contexto, la gestión hotelera deja de ser un aspecto secundario para convertirse en un factor clave de rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo.
La ola de inversiones que comienza a tomar forma en Argentina marca una oportunidad para el sector, pero también una advertencia: crecer sin orden operativo es uno de los principales riesgos de los nuevos desarrollos hoteleros.
Contar con una base tecnológica sólida desde el inicio permite que los proyectos no solo abran sus puertas, sino que puedan escalar, adaptarse y mantenerse competitivos en un mercado cada vez más exigente.