Entender de dónde llegan las reservas es cada vez más importante para los hoteles. No solo para vender más, sino para vender mejor: con mayor valor por reserva, menor dependencia de intermediarios y una estrategia más sostenible en el tiempo.
El último reporte de tendencias de SiteMinder ofrece una radiografía clara del ecosistema de distribución hotelera y deja varias señales interesantes sobre cómo se están comportando los viajeros y los canales de reserva.
Las OTAs siguen liderando el volumen
Uno de los puntos más consistentes del informe es el peso de las grandes OTAs en el mix global.
En la mayoría de los mercados analizados, Booking.com ocupa el primer lugar como generador de ingresos hoteleros, seguida por Expedia Group, que alterna posiciones según el país.
Esto confirma que, en términos de volumen e ingresos totales, las agencias online siguen siendo el canal dominante en la distribución hotelera global.
Si bien las OTAs lideran en ingresos totales en la mayoría de los mercados, las páginas web de los hoteles generaron en 2025 el mayor valor promedio por reserva.
Esto se explica por:
• Estancias más largas
En otras palabras, cuando el huésped reserva directo, suele gastar más.
El mensaje no es reemplazar a las OTAs, sino fortalecer el canal propio como complemento estratégico. Invertir en un motor de reservas sólido, una experiencia de pago sin fricciones y una presencia cuidada en metabuscadores sigue siendo una de las decisiones más rentables para mejorar el margen por reserva.
El reporte también muestra que, aunque algunos canales crecen más rápido que otros, no existe una única fuente que lo resuelva todo.
OTAs, venta directa, GDS, mayoristas y metabuscadores cumplen roles distintos dentro del proceso de decisión del viajero.
La conclusión es clara: el éxito no está en depender de un solo canal, sino en construir un mix equilibrado que combine alcance, rentabilidad y control.
Otra tendencia relevante es el aumento de la antelación de reserva y la reducción de las cancelaciones.
Los viajeros están reservando con más tiempo y cancelando menos, lo que brinda a los hoteles una mayor previsibilidad para gestionar precios, inventario y operaciones.
Este escenario abre oportunidades concretas: estrategias de reserva anticipada, paquetes, comunicación previa a la llegada y ajustes dinámicos de tarifas pueden marcar una diferencia importante en los resultados.
Los datos también muestran un ligero aumento en las estancias más largas, aunque la mayoría de los viajes siguen siendo de corta duración. Esto refuerza la idea de trabajar incentivos para noches adicionales y propuestas que extiendan la estadía.
Al mismo tiempo, la estacionalidad comienza a suavizarse. Las temporadas intermedias ganan peso y los meses pico concentran una menor proporción del total anual de llegadas. Para los hoteles, esto implica pensar estrategias más dinámicas a lo largo del año y no solo enfocarse en los períodos tradicionales de alta demanda.
Más allá de los rankings y los datos puntuales, el aprendizaje principal es estratégico.
Entender de dónde vienen las reservas, qué valor aporta cada canal y cómo se comporta el viajero permite tomar decisiones más inteligentes.
Invertir en venta directa, medir correctamente el origen de cada reserva, diversificar canales y adaptar precios y mensajes según la demanda son acciones clave para mejorar la rentabilidad sin perder visibilidad.
Puedes leer el informe completo de SiteMinder 👉 AQUÍ
Los datos confirman que vender más no pasa solo por sumar canales, sino por entender cómo funciona cada uno y qué rol cumple dentro de la estrategia del hotel.
Contar con información clara y una operación ordenada permite aprovechar mejor las oportunidades del mercado y construir una estrategia de ventas más sólida y sostenible en el tiempo.